lunes, 10 de septiembre de 2012

Sexualidad en la pareja II

Vamos a tratar un tema delicado que en muchos casos está asociado a culpa y vergüenza de quienes lo padecen. Hablamos de las disfunciones sexuales, tanto en el hombre como en la mujer. Empezaremos por algunas situaciones que pasan en las mujeres y luego trataremos el tema en los hombres.

A la mujer se le ha negado la sexualidad desde hace mucho tiempo, condenándola a vivir la maternidad como sinónimo de sexualidad. Hoy día, aunque el tema ya no es tan restrictivo, no goza de la misma libertad con la que goza el mismo tema en los hombres.

Muchas mujeres sufren de vaginismo (dolor en la zona genital al tener o intentar tener relaciones sexuales), frigidez (incapacidad de obtener placer durante las relaciones sexuales) y en ocasiones, por cuestiones o circunstancias específicas, las mujeres desarrollan aversión al sexo o apatía. En ocasiones puede ser provocado por desórdenes hormonales, pero en otras la cuestión es de índole psicológica.

En ocasiones el desconocimiento de la misma mujer acerca de su cuerpo y sus genitales agrava el problema. No sabe ella misma qué debe sentir o cuándo, le da miedo su propio cuerpo. Incluso el problema a veces es inducido. Sé de un caso donde la mujer tenía una facilidad para llegar al orgasmo con muy poca estimulación, lo que era amenazante para su esposo que empezó a rechazarla y juzgarla. Ella empezó a creer que de verdad tenía un problema cuando no era así.

La realidad es que muchos de estos casos están asociados a ideas irracionales hacia el sexo, confusión o ignorancia acerca de su propio cuerpo y en otros, por malas experiencias en la cama o en el consultorio de otros profesionales. En un caso, la mujer fue revisada por un "especialista" que le hizo un examen tan traumático para ella que no pudo volver a tener relaciones normales con su esposo hasta que llevó tratamiento.

Las mujeres se sienten mal también porque piensan que al reclamar su derecho al disfrute sexual van a ser censuradas, sienten que están fallando como pareja y que por eso su hombre las va a abandonar o a serles infiel. Unido a la culpa y vergüenza, dificulta que lleguen a consulta. Otro caso lamentable fue el de una mujer que fue abusada de niña, nunca lo superó, se casó y no pudo tener vida sexual de ningún tipo y después de unos años, la relación se disolvió lamentablemente.

La verdad que los tratamientos en estos casos no son largos ni difíciles y con la participación de la pareja, se resuelven de muy buena manera, su pronóstico es bueno. Continuaremos esta semana hablando de este tema en la mujer.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails