viernes, 28 de septiembre de 2012

¿Tiene significado tu vida?

Una de las cuestiones más importantes de la vida, sino la más importante, es la razón por la cual vivimos, nos movemos, actuamos, pensamos y hacemos lo que hacemos.

¿Por qué te levantas cada mañana y haces lo que haces? Una respuesta pronta podría ser superficial. Lo hacemos para sobrevivir, para comer, por trabajar y después de eso, qué.

En la película "Rescatando al soldado Ryan", cerca del final de la película hay una escena donde él pregunta desesperado ¿valió la pena?, ¿mi vida valió la pena?. Esa es la pregunta fundamental de la vida. Eso se llama el sentido de la vida.

No se trata de filosofía, se trata de tu vida, de lo que te hace soportar todas las vicisitudes cotidianas. Lo importante y fundamental de esto es que al final de tu vida, al volver la vista atrás te sentirás pleno o vacío, satisfecho o amargado, preparado o temeroso.

En esta época donde todo va rápido, donde hay tanto consumismo, donde cada vez hay más distancia entre las personas por los trabajos o carreras, lo fundamental es el sentido de la vida. Margaret Mead, eminente antropóloga decía "no hay preocupación más básica en el ser humano que saber si hay alguien esperándome en la casa al final del día".

¿Lo que haces te hace feliz?, ¿te hace mejor persona?, ¿lo disfrutas y amas? eso es lo fundamental. A veces es posible que por circunstancias de la vida estemos en un lugar o hagamos algo diferente de lo que nos gustaría hacer, pero si eso nos acerca a lo que queremos, si nos sirve de puente para lo que nos importa conseguir entonces sí vale la pena.

Lo importante es recordar aquello que nos hace soñar, lo que podríamos hacer aún sin pago. Esas actividades son las que nos llevaremos al partir, las que darán sentido a todo lo demás; las que al final de nuestra vida inclinarán la balanza y dibujarán una sonrisa en nuestra alma.

Sin duda, una pequeña reflexión para estos tiempos difíciles. Un oasis para tomar aliento y renovar fuerzas. Vale la pena pensar en eso y llevarlo al corazón. De seguro hará la carga más ligera.  

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Sexualidad masculina: disfunción eréctil

Hablamos en el artículo anterior acerca de ciertos problemas que pueden afrontar los hombres en su sexualidad. Uno de los más temidos y lleno de mitos es la disfunción eréctil.

Puede ser tipo ocasional, cuando el cansancio, el estrés, el alcohol, la preocupación o enfermedades hacen que el hombre no pueda tener una erección.

Esto puede ser causa de mucha vergüenza, temor y provocar tal reacción, que por sí sola agrave el problema. Las estadísticas dicen que la gran mayoría de hombres padecen algún episodio ocasional de disfunción.

Cuando el problema persiste, es recomendable consultar con un urólogo para que valore alguna posible complicación física que pueda incidir en la situación. Enfermdedades como la diabetes influyen mucho, hábitos alimenticios y sobrepeso. En ocasiones la causa es de índole física.

Cuando está descartada la causa física, entonces se puede intervenir psicológicamente. Principalmente se  tratan los mitos y sentimientos de culpa que afectan más que el problema en sí. Puesto que el desempeño sexual está ligado al concepto de hombría.

No es cierto que con la edad se pierda goce o potencia sexual, cuando esto sucede se está en presencia de alguna anomalía. Lo que sucede con la edad es que el ímpetu de la juventud cambia por un mayor goce y aprovechamiento de la sexualidad: deja de ser una carrera por la cantidad y se empieza a descubrir la importancia de la calidad.

La sexualidad masculina y la femenina no merman con la edad, sólo cambian. Es importante conocer cómo y a qué rtirmo lo hacen para evitar malos entendidos y preocupaciones infundadas. De una manera rápida hemos mencionado algunas consideraciones relacionadas con la sexualidad masculina y femenina. Si desea conocer más o consultar algo puede escribirnos y con gusto le contestaremos.

 

miércoles, 19 de septiembre de 2012

La sexualidad: problemas masculinos

Con respecto al tema de la eyaculación, existen dos variantes del problema: la precoz y la retardada. La más conocida es la precoz con sus respectivos problemas que se originan cuando el hombre es incapaz de satisfacer a su compañera porque eyacula antes de que ella halla disfrutado. Él pierde la erección y ella queda insatisfecha.

Es curioso, pero muchos hombres pueden padecerla e ignorarlo, ya que al no tener una compañera fija pueden no darse por enterados. Pero cuando afecta a la pareja, puede ser muy frustrante para ambos.

En realidad el problema es sencillo de corregir, lo más complicado es aceptarlo, hablarlo y que el varón reconozca que hay un problema de verdad en su desempeño sexual, pero no en su hombría. Ambos aspectos están separados en realidad.

Por otro lado, un problema igual de frustrante es la eyaculación retardada, donde pasa mucho tiempo el varón para alcanzar el clímax, aumentando la frustración y en ocasiones agravados cuando la mujer piensa que no es deseada o que hay cierta obligación en el acto sexual de parte del varón.

Aunque pudiera pensarse que es una ventaja para el hombre que dure más, en realidad no es el caso; el acto sexual se vuelve una competencia para lograr el clímax y eso aumenta la tensión lo que termina agravando el problema, como un círculo vicioso.

Este padecimiento también se corrige fácilmente, aunque igual que el anterior, el varón necesita aceptar y reconocer sus sentimientos y pensamientos y tener la actitud de aceptar ayuda, sabiendo que no es menos hombre por eso, sino que acepta una condición temporal para superarla en beneficio de su pareja.

Si desea conocer más acerca del tema o del tratamiento o alguna otra duda, puede escribirnos y con gusto le ayudaremos. Continuamos el viernes.

lunes, 17 de septiembre de 2012

La sexualidad: hombres y mujeres

Hay ciertas situaciones que afectan la sexualidad en la pareja, aunque el problema o síntoma aparezca en uno de los dos. Como es una experiencia de pareja, no se trata de un problema de uno. Evadirlo, no hablarlo, ocultarlo o ognorarlo no sólo lo agrava, sino también afecta aún más a la otra persona que se siente desprotegido o desprotegida, apartado o apartada y excluida de algo importante para la relación.

Cuando los problemas quien los sufre es el hombre, tales como eyaculación precoz o retardada, disfunción eréctil, desgano u otros, tiende a no asumir el problema sino a delegarlo: la culpa es de algo o alguien más. La presión, el cansancio, el estrés, el trabajo, incluso a veces culpan a la pareja.

La frustración, la vergüenza, o las presiones sociales pueden hacer que el varón se sienta peor; estos factores aunados al desconocimiento de su sexualidad y mitos sociales, empeoran el problema haciéndolo a veces más grave de lo que es.

Muchos de los problemas sexuales en el varón están asociados a malos hábitos alimenticios, enfermedades como la presión y diabetes y sus medicamentos, al abuso del alcohol y tabaco, mala condición física y demás. Cuando la causa es física, existen muchas alternativas que los médicos especialistan pueden ofrecer.

Cuando las razones son psicológicas, el pronóstico es aún mejor. Lo más importante es la aceptación y la comunicación de los sentimientos y pensamientos relacionados al problema y a él mismo. Esto libera mucha tensión y permite un clima de aceptación y una atmósfera idónea para trabajar.

Continuaremos esta semana hablando del tema. 


viernes, 14 de septiembre de 2012

El diálogo entre las sábanas: sexo

El acto sexual es un arte, cuyo fin es el placer compartido: dar y entregar amor. El papel del orgasmo es secundario, el descubrir, experimentar y conocer cómo goza el otro y cómo goza uno através del otro de eso se trata.

Los masajes, el tiempo, el espacio, música o silencio, velas o a plena luz, sonidos o el silencio; son como los colores de una pintura, los sonidos de una partitura. La mezcla puede ser tan variada como gustos existen.

No hay más reglas que aquellas que escriban los dos, los límites que quieran poner en un ambiente de libertad, confianza y aceptación. No puede pensarse en el sexo como algo monótono y rutinario, si es así, algo anda definitivamente mal.

 Cada cuerpo es diferente, cada momento único; lo que hoy es sólo un sueño mañana puede convertirse en realidad. Por ello, tanto hombres como mujeres necesitan tomar en cuenta que el sexo es la experiencia más intensa que una pareja pueda compartir.

La mujer necesita sentirse amada, deseada, hermosa; el varón aceptado, respetado y capaz. Cada parte del cuerpo es erógeno en potencia, principalmente el de la mujer. El hombre, aunque su sexualidad es más rudimentaria, puede alcanzar más placer del que usualmente piensa.

Hemos estado hablando de que la sexualidad y el placer derivado es un derecho de ambos y cuando existen problemas es lo más necesario y justo corregirlos, continuaremos la otra semana hablando de ciertos problemas con los que se enfrenta el hombre entre las sábanas y cómo puede conseguir ayuda.

Si tienen consultas pueden escribirnos al correo y con gusto le ayudaremos.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Sexualidad en la pareja III

Algo importante que recordar en lo que se refiere a la sexualidad, es que no debe ponérsele atención solamente al presentar problemas. Una sexualidad "normal" puede convertirse en una extraordinaria sexualidad.

¿Para qué conformarse con una vida monótona sexualmente si se puede alcanzar altos niveles de goce y placer? La monotonía, los años, los prejuicios, los hijos y muchas otras razones, como la falta de ejercicio, el estrés o el trabajo, hacen que la vida sexual pase a segundo plano.

Es importante recordar que la vida sexual es importante para la salud mental y en una pareja es muy importante llenar esa vía de satisfacción, comunicación e intimidad. Las mujeres necesitan aprender muchas veces que su sexualidad no está definida por la masculina o por lo que diga la sociedad, es un derecho, un goce, es parte de su femeneidad.

Es hora de romper tabués y mitos y vivir libremente la sexualidad y en especial va dirigido a las mujeres. El ser una mujer incluye sensualidad y no es sinónimo de vulgaridad o exhibicionismo, la belleza de la mujer es parte inherente de ella.

Hay mucho que conocer, saber, descubrir de cada cuerpo, cada caricia, cada momento. Es un acto de revelación e intimidad, más allá de un mero contacto genital. La sexualidad femenina es muy compleja e intrincada, mucho más que la del varón. Conocerla es un arte, es un equilibrio que engloba todas las áreas del ser mujer.

El tema de la sexualidad es un descubrir, una aventura y un derecho de todo ser humano, por lo que es importante conocer y vencer la vergüenza y la culpa que muchas veces son más dañinas que el padecimiento como tal. 

lunes, 10 de septiembre de 2012

Sexualidad en la pareja II

Vamos a tratar un tema delicado que en muchos casos está asociado a culpa y vergüenza de quienes lo padecen. Hablamos de las disfunciones sexuales, tanto en el hombre como en la mujer. Empezaremos por algunas situaciones que pasan en las mujeres y luego trataremos el tema en los hombres.

A la mujer se le ha negado la sexualidad desde hace mucho tiempo, condenándola a vivir la maternidad como sinónimo de sexualidad. Hoy día, aunque el tema ya no es tan restrictivo, no goza de la misma libertad con la que goza el mismo tema en los hombres.

Muchas mujeres sufren de vaginismo (dolor en la zona genital al tener o intentar tener relaciones sexuales), frigidez (incapacidad de obtener placer durante las relaciones sexuales) y en ocasiones, por cuestiones o circunstancias específicas, las mujeres desarrollan aversión al sexo o apatía. En ocasiones puede ser provocado por desórdenes hormonales, pero en otras la cuestión es de índole psicológica.

En ocasiones el desconocimiento de la misma mujer acerca de su cuerpo y sus genitales agrava el problema. No sabe ella misma qué debe sentir o cuándo, le da miedo su propio cuerpo. Incluso el problema a veces es inducido. Sé de un caso donde la mujer tenía una facilidad para llegar al orgasmo con muy poca estimulación, lo que era amenazante para su esposo que empezó a rechazarla y juzgarla. Ella empezó a creer que de verdad tenía un problema cuando no era así.

La realidad es que muchos de estos casos están asociados a ideas irracionales hacia el sexo, confusión o ignorancia acerca de su propio cuerpo y en otros, por malas experiencias en la cama o en el consultorio de otros profesionales. En un caso, la mujer fue revisada por un "especialista" que le hizo un examen tan traumático para ella que no pudo volver a tener relaciones normales con su esposo hasta que llevó tratamiento.

Las mujeres se sienten mal también porque piensan que al reclamar su derecho al disfrute sexual van a ser censuradas, sienten que están fallando como pareja y que por eso su hombre las va a abandonar o a serles infiel. Unido a la culpa y vergüenza, dificulta que lleguen a consulta. Otro caso lamentable fue el de una mujer que fue abusada de niña, nunca lo superó, se casó y no pudo tener vida sexual de ningún tipo y después de unos años, la relación se disolvió lamentablemente.

La verdad que los tratamientos en estos casos no son largos ni difíciles y con la participación de la pareja, se resuelven de muy buena manera, su pronóstico es bueno. Continuaremos esta semana hablando de este tema en la mujer.  

miércoles, 5 de septiembre de 2012

La sexualidad en la pareja I

La sexualidad es la vida misma. Es la expresión de afecto, intimidad, confianza y placer más profunda de una pareja. Porque la sexualidad va más allá de la genitalidad, es nuestra identidad, nuestro ser.

Muchas parejas no creen que más del 50% del éxito de una relación reside en la sexualidad; porque ella engloba la confianza, la comunicación, el diálogo, todo importante en una relación.

Una de las áreas más importantes de una relación es la compatibilidad sexual: son numerosas las relaciones que se destruyen en este punto, a pesar de que en otras áreas están bien.

También sucede que por carencias para alguno de los dos en esta área llegan a la infidelidad. No es que se justifique, pero sí se puede evitar.

Dentro de la sexualidad existen muchos tabúes y especialmente en el área femenina, aunque la sexualidad masculina también tiene muchos de ellos.

Vamos a dedicar unos artículos a estos temas ya que son numerosas las consultas acerca de este tema y también, muchas veces la sexualidad  es  fuente de mucha frustración, baja autoestima, culpa y vergüenza para alguno de los dos.

En la mayoría de casos la intervención es muy sencilla y tiene impacto positivo en todas las áreas de la relación.

Continuamos en el próximo capítulo. 

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails