lunes, 9 de enero de 2012

Psicoinmunología: creencias y salud


Disciplinas como el yoga y la Meditación Trascendental (MT) han subrayado la importancia de la mente (pensamientos y creencias) en la salud y como, logrando un equilibrio entre mente y cuerpo, se puede hacer mucho para mantener un estilo de vida saludable.

Hoy día la OMS define la salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. La cita procede del Preámbulo de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud, que fue adoptada por la Conferencia Sanitaria Internacional, celebrada en Nueva York del 19 de junio al 22 de julio de 1946, firmada el 22 de julio de 1946 por los representantes de 61 Estados (Official Records of the World Health Organization, Nº 2, p. 100), y entró en vigor el 7 de abril de 1948. La definición no ha sido modificada desde 1948.

El pensamiento científico y médico ha cambiado de una relación causal de la enfermedad a una sistémica, donde cada uno de los componentes del cuerpo (sistema digestivo, respiratorio, circulatorio, etc.) ya no tienen una función específica o clásica, sino que interelacionan entre ellos de maneras más íntimas.

El Dr. George F. Solomon define la psicoinmunología como un campo científico interdisciplinar que se dedica al estudio e investigación de los mecanismos de interacción y comunicación entre el cerebro (mente/conducta) y los sistemas responsables del mantenimiento homeostático del organismo, los sistemas: nervioso (central y autónomo), inmunológico y neuroendocrino, así como sus implicaciones clínicas y ha estado investigando la intrincada relación entre los sistemas nervioso, inmunológico y endocrino. Lo que desde otras disciplinas se pregonaba la medicina actualmente lo está considerando: la mente influye en el cuerpo.

Por ejemplo, el estrés es un azote que no discrimina edad, condición socioeconómica, género ni nada y su origen multicausal tiene un factor común: el estado mental a nivel de pensamientos. Y esto es también determinante en otras enfermedades llamadas clásicamente psicosomáticas, tales como las afecciones dermatológicas como alergias; las digestivas como colitis, gastritis, úlceras; las respiratorias como el asma, rinitis; autoinmunes como la artitris y fibromialgia; e incluso se ha especulado que el cáncer y el SIDA tienen un poderoso componente emocional o mental.

Continuaremos con este tema en el próximo artículo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails