viernes, 16 de noviembre de 2012

El mentor: ¿realidad o ficción?

Nuestra sociedad pregona "vive tu vida", "sigue tu camino", "que nadie te diga cómo has de vivir"; pero ¿a dónde nos ha llevado esto? A una sociedad nihilista, carente de valores, donde cada vez más la deshumanización de todas las actividades humanas es más que evidente: políticos corruptos, médicos deseando tsunamis, psicólogos que disparan por estrés, maestros que maltratan niños, ingenieros que descuidan proyectos por dádivas.

Ante este panorama el menor es una idea novedosa e incluso necesaria. Ante los alarmantes números de bullying, violencia doméstica, agresión sexual, corrupción, etc que encontramos hoy día podría ser una opción a considerar. Las ideas nunca mueren, si estamos dispuestos a adaptarlas a lo que se necesita actualmente.  

Tenemos que pensar que tal vez no somos autosuficientes, que necesitamos el consejo y la guía de alguien siempre. Somos criaturas sociales, seres humanos y no entes en una carrera frenética por el éxito.

Tal vez si nos preocupáramos más por los demás en vez de hacer girar el mundo a nuestro alrededor, tendríamos un mundo más digno no sólo para nosotros, sino también para nuestros hijos y las generaciones venideras. ¿No les parece?

miércoles, 14 de noviembre de 2012

El mentor: nueva propuesta para la sociedad en que vivimos

Decíamos anteriormente que el concepto de mentor es una idea vieja que se está reinventando en nuestra sociedad. Imagine las posibilidades que podrían originarse a partir de esta idea: un mentor como parte del desarrollo integral de las personas, de todas en general y no sólo de niños.

Un mentor podría enseñar valores más humanos, de los cuales carecen muchos profesionales hoy día, incluso los procesos más humanistas adolecen de propuestas realistas ante la vida.

Un mentor podría corregir muchos vacíos de la educación actual, en los diferentes niveles de ella, desde el prekinder hasta la universitaria. ¿Es una propuesta viable?

La mejor pregunta sería ¿por qué no? Un mentor claro está podría venderse al mejor postor, algo que es exactamente lo que está pasando hoy día con formadores de talentos en diversos entornos. Un mentor necesariamente es alguien con valores sistémicos, actuales, humanistas, culturales, progresistas, científicos y visionarios. ¿Muy difícil de imaginar?. Opino que no.

  Durante muchos, pero muchos años la costumbre desde la antigüedad era respetar y aprender de los maestros. Sócrates, Platón y Aristóteles, maestros y aprendices. Miguel Ángel y Leonardo da Vinci tuvieron maestros. La lista no termina, podemos agregar científicos, músicos, descubridores, escritores, pintores y demás.

En una sociedad donde el consumismo y la frenética vida superficial hace estragos en la mente de sus habitantes, creo es imperativo pensar en cómo responder a ello desde el individuo, que es en última instancia quién puede lograr un cambio: el cambio de uno.

Terminamos en el próximo artículo.

lunes, 12 de noviembre de 2012

El mentor: una idea de ayer que se reinventa hoy !!!


La palabra mentoría no existe en la Real Academia Española, pero sí existe mentor. Significa consejero o guía. En otros países es muy común que las personas necesiten uno para diversas situaciones.

Por ejemplo ejecutivos jóvenes en diversos sectores son "apadrinados" por alguien con mayor experiencia. Las personas que se están !!recuperándose de una adicción también tienen un mentor que los ayude a su proceso de rehabilitación. Incluso hay mentores que son sexólogos y ayudan a sus clientes en la cama.

Puede sonar novedosa la idea, pero no lo es en absoluto, se trata más bien de un concepto antiguo muy usado en nuestro medio. Algunos padres contratan una persona que se encargue de los niños ya que ellos trabajan, pero esta persona no tiene responsabilidades domésticas más que los niños, es una mentora. Puesto que esa costumbre no es específica de niños pequeños, sino a veces de edad escolar e incluso adolescentes. Funciona como una mentora educativa, podríamos decir.

En los trabajos especializados, los nuevos aprendices son supervisados por personas del mismo oficio con mayor experiencia, que los guían y los introducen en el mundo real de su oficio. En los negocios familiares es práctica común que los de mayor edad y experiencia preparen a los menores para que puedan llevar algún día la responsabilidad.

El papel del mentor puede ser muy variado. No es sólo un cuidador, un mentor es un guía, formador, es alguien que detecta el potencial de su aprendiz y lo estimula a desarrollar. Su papel va dirigido a prepararlo para que un día camine por sí sólo, venciendo sus temores y reinventándose constantemente.

Continuamos en el próximo artículo.





viernes, 9 de noviembre de 2012

¿Cómo quieres aprovechar tu cambio personal III?

Una persona enferma (sea física o psicológicamente, grave, crónica o superficialmente) paga una consulta con un profesional para curarse. Miles y millones de personas lo hacen alrededor del mundo todos los días. No será mejor que ese servicio incluyera un desarrollo más allá de la sesión en sí?, es decir, que los beneficios pudieran extenderse en el tiempo sin necesidad de recurrir una y otra vez al profesional?

Imagíne un empresario que quiere sacar a su empresa de un bache y paga una consultoría. Hacen un diagnóstico y proponen una serie de cambios a diferentes niveles para corregir el rumbo. Se logra y fin de la intervención. ¿Qué pasará más adelante cuando surja otra crisis, de la competencia o el mercado? ¿Otra consultoría? Y luego, ¿qué?

Si en vez de eso se interviene en cada miembro del equipo, para que cada uno se vuelva un agente evolutivo en su puesto de trabajo y como parte de un equipo, podría responder a los distintos retos a los que se enfrentaría la empresa día con día.

El problema original fue el punto preciso para lograr cambios profundos que van más allá del alcance del problema mismo, sirvió para generar respuestas evolutivas en cada miembro del equipo y en el equipo finalmente.

El viejo adagio toma un nuevo significado "si ves a la orilla del río a una persona con hambre, regálale el pescado y enséñale a pescar". El fin de una consultoría ha de ser enseñar a solucionar problemas y generar soluciones, propuestas, nuevos caminos y alternativas.

Ir más allá de los problemas, encontrar y ser leal al sentido de lo que se hace, para qué se hace, hacia dónde lleva y cómo se disfruta ese camino. Ese sentido final es lo más importante, no hay campo ni tiempo para el estrés, la angustia, la preocupación o enojo.

El cambio evolutivo involucra los recursos personales, intelectuales, emocionales, físicos, talentos, habilidades y capacidades que cada uno tiene en demasía; orientados a una meta, ser pleno y feliz, aplicado en todos los ámbitos de la vida. Todo eso se puede aplicar al cambio personal. ¿Imagina a un terapeuta trabajando con este enfoque?

Si quiere saber más de este tema, puede escribirnos al correo y con gusto le contaremos más cómo es que trabajamos nosotros.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

¿Cómo quieres aprovechar tu cambio II?



Mencionábamos anteriormente que el cambio correctivo es aquel que trabaja sobre el síntoma o la conducta problema y una vez que lo ha modificado o eliminado se acaba la intervención. Es el modelo básico sobre el cual trabajan los diversos modelos terapéuticos que han heredado esa concepción de la medicina.

Pero actualmente hay otra manera de entender el trabajo terapéutico y se trata del cambio generativo.En el mundo empresarial (donde nació el concepto original bajo el nombre de coaching)  esta idea es muy popular actualmente y cada día son más las industrias que invierten en coaching para sus empleados de diversos niveles.

En los procesos psicoterapéuticos el cambio generativo es aquel que dimensiona las habilidades de las personas partiendo de sus limitaciones, es decir, el trabajo no es quitar un síntoma, es desarrollar a partir de él una serie de habilidades, valga la redundancia, generativas para que puedan proveer cambios y más cambios y más cambios donde la persona constantemente se adapta y evoluciona en su entorno. 

Por eso se mencionó que el síntoma es concebido como un medio para el desarrollo en vez de un problema, tiene un sentido y un significado dentro del plan de vida de una persona. Cuando se dimensiona de esta manera puede lograrse cambios tan profundos a partir de elementos cotidianos.

Imagíne la habilidad de una persona fóbica: su cerebro tiene una capacidad asombrosa para crear una realidad alternativa y provocar una intensa respuesta emocional negativa claro. ¿Cómo podríamos aprovechar esa habilidad para favorecer a la persona? Después de todo, es un recurso propio mal canalizado.

Continuamos en el próximo artículo.

lunes, 5 de noviembre de 2012

¿Cómo quieres aprovechar tu cambio personal I?

Richard Bandler cuenta una anécdota que a continuación resumo, palabreas más, palabras menos es algo así: "Una vez llega un paciente a consulta y dice algo como -Quiero mejorar mis relaciones interpersonales- Inmediatamente piensa en que tiene problemas de asertividad, autoestima o comunicación, entonces le pregunta desde cuándo tiene problemas con ello y el cliente le responde: -No tengo problemas, de hecho, lo hago muy bien, pero quiero hacerlo todavía mejor porque podría aprovechar más esa habilidad.

Y de repente el terapeuta no sabe qué pensar, queda desarmado y entonces, sospecha. Seguro tiene complejo de superioridad o  me está tomando el pelo, de cualquier manera algo malo ocurre.

Convencionalmente los tratamientos se han visto como "correctivos", solucionadores de problemas, sean conductas, pensamientos o sentimientos, en el sentido de síntomas. Corrigen algo que está mal y en la mayoría de casos eliminando el problema.

Este enfoque es tan normal que sería extraño pensar que sólo es una opción, heredada del modelo médico y que, por cierto, ha servido mucho para curar enfermedades "físicas". Las diferentes formas de terapia (no importa el enfoque que sean) nacieron bajo esta premisa y hasta el día de hoy han trabajado así.

Básicamente este enfoque trata de que el paciente trae un problema y es subsanado no importa cual método se use, no significa entonces que no funciona. Por el contrario, su eficacia ha sido demostrada con creces, pero ser eficaz no significa que sea lo mejor que puede haber.

El detalle con este enfoque radica es que es muy limitado y no hace nada por aprovechar el potencial del que dispone la persona. De esto hablaremos en el siguiente artículo.  

viernes, 2 de noviembre de 2012

La nueva concepción del síntoma III



Presentamos la última parte del artículo acerca de la nueva propuesta del síntoma para continuar con algunos comentarios adicionales la otra semana:




"El síntoma apunta al sentido, a la plenitud de la persona. Por ello, cuando la logoterapia usaba la técnica de derreflexión el paciente mejoraba, porque encontraba el sentido de sí mismo a través del sentido del síntoma. Por ello es la expresión más genuina de la persona, la más creativa, no es una parte que debe actualizarse, debe escucharse, colocarla en un contexto sistémico y ecológico integral de la persona: el síntoma es la persona misma. 

El por qué una persona reacciona con un shock ante un accidente, otra con un llanto histérico y otra con una nueva definición de sí misma se podría entender a la luz de su proyecto de vida pasado, presente y futuro. En los paradigmas anteriores el síntoma estaba ligado al pasado (psicoanálisis) o al presente (humanismo), pero en un marco sistémico y ecológico, el síntoma tiene un valor en el futuro de la persona, el sentido mismo que le da origen y significado. 

El síntoma no sólo tiene una función, sino un significado, un sentido, un para qué. No hay que resistirlo, hay que enmarcarlo dentro de la vida de la persona, puede entenderse como una reprogramación existencial, una forma de decir que se necesita hacer un cambio de vida, aunque el síntoma parezca banal (como unas migrañas, hábitos como comerse las uñas), para la persona que lo padece no lo es y puede aprender mucho de sí misma a través de él. 

Herman Hesse escribió “para crecer hay que destruir un mundo”, el síntoma entonces es el mundo que quiere romperse, llevando en sí la esencia de lo que viene. En vez de ubicarlo en los niveles inferiores del perfil de personalidad, debe ser ubicado en el nivel de identidad y más allá incluso. Sólo así se puede aprender a cabalidad de él e integrarlo dentro de la visión y misión de la persona, logrando trascender esa situación a través del síntoma. 

El cambio es constante por tanto inevitable, el síntoma es un evolución detenida. No es patología, es un crecimiento latente. No puede verse el síntoma a través del cristal de la patología. Quizá conviene recordar un comentario de Gregory Bateson: “Como terapeutas, tenemos un deber muy claro. Primero, conseguir claridad en nosotros mismos y buscar luego cualquier señal de claridad en los demás y apoyarles y reforzarles en todo lo que haya de sano en ellos".

La otra semana presentaremos algunas ideas de otros autores que pueden complementar el tema.

miércoles, 31 de octubre de 2012

La nueva concepción del síntoma II



Continuamos el tema acerca de la propuesta novedosa acerca del síntoma:


"El desarrollo no sería lineal, sería una serie de saltos generativos determinantes en el desarrollo humano. Incluso, se sabe que cada 7 años todas las células del cuerpo se han renovado, algunas lo hacen en semanas y otras en meses; entonces puede entenderse a estos saltos generativos como restructuraciones neurocognitivas. El desarrollo y el crecimiento no lo determina la cronología, puede que una persona sea muy madura a pesar de ser joven o viceversa, eso lo determinan las experiencias en su vida lo que terminan provocando saltos generativos en ella. Ejemplos de saltos generativos a lo largo del desarrollo pueden ser la adquisición de la memoria, el lenguaje, el proceso de socialización, los cambios físicos en la adolescencia, experiencias cumbre, experiencias negativas como traumas, y cualquier otra experiencia que genere un cambio radical de vida en cualquier nivel. 

Entonces si asumimos que el ser humano tiene la tendencia al crecimiento y desarrollo personal, como lo postula la psicología humanista; si asumimos que esa tendencia puede ser bloqueada entonces aparecería el síntoma, pero con la adición de que es la expresión misma de ese crecimiento y no sólo una señal. Si la persona crece en una dirección y se bloquea, el síntoma apuntará a esa dirección, no será sólo una luz de emergencia. El síntoma es la clave y contiene la solución: es la expresión no sólo del bloqueo, sino de la persona misma, el síntoma es la creación más elaborada del hemisferio derecho cuando el izquierdo ha fracasado en hacer algo con el bloqueo". 

Continuamos el viernes para concluir el tema.

lunes, 29 de octubre de 2012

La nueva concepción del síntoma I



Voy a transcribir un artículo referente a este tema de mi autoría, aunque pueda parecer muy psicológico, pretendo esclarecer algunos conceptos básicos para comprender la nueva propuesta: 

"Para entender la nueva propuesta necesitamos enmarcar primero el concepto de desarrollo humano. Éste se ha concebido desde la medicina y la psicología como un proceso lineal, dividido en etapas que se suceden unas a otras cronológicamente. Por lo que la vida es un proceso de etapas con características y problemas propios de cada una de ellas.

Pero una mirada más de cerca al desarrollo y a la concepción lineal del tiempo, nos indica otra posible alternativa más allegada a la realidad. En cada etapa (no importa la teoría psicológica de la que se parta) existe un momento clave. Por ello las etapas si bien están orientadas en un rango de tiempo, este es aproximado; por ejemplo, en la etapa oral freudiana hay un momento clave que es el narcicismo primario, un momento psíquico clave que se da en un momento y ya, pero no se puede precisar exactamente cuándo o cómo, así también con las etapas piagetianas o lacanianas por ejemplo. 

El complejo de Edipo, el estadio del espejo, la dinámica del pecho bueno y el malo, los esquemas piagetianos de las etapas del desarrollo cognitivo y demás; son momentos del desarrollo no lineales, se producen y afectan en gran manera ese mismo desarrollo, entonces son como saltos, son reorganizaciones neurocognitivas a todo nivel. Porque después de ellas se producen cambios importantes que generan a su vez cambios evolutivos en las personas en todos los niveles neurológicos. Por tanto el desarrollo puede concebirse como “saltos generativos”, es decir, cambios neurocognitivos que afectan todo el sistema conocido como persona y que implica cambios en el cuerpo a nivel celular y molecular".

Continuamos el miércoles con el tema.

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