viernes, 29 de octubre de 2010

¿Existen los síntomas psicológicos II?


Ayer decíamos que el modelo médico influyó en muchas ideas que subsisten en la psicología tradicional. La manera en que entendemos los llamados síntomas es un ejemplo de eso. Pero si los abordamos de una manera diferente, se ha comprobado que la evolución de esa "enfermedad" mejora sustancialmente con sólo ese pequeño cambio.

Así, una persona que se considera "gorda" puede verse como alguien que tiene hábitos alimenticios desordenados e indeseables que lo han llevado a tener un peso por encima de la norma médica. Aquí es importante notar que los "síntomas" presuponen una idea que afecta la esfera de la identidad. En PNL existe lo que se conoce por el modelo neuro-lógico de la personalidad (diseñado por Robert Dilts), el cual explica la personalidad en niveles.

El primero el del entorno o el medio, esto es lo externo a nosotros, es lo que nos rodea, casa, trabajo, dónde vivimos y demás. Luego el nivel de conductas, lo que hacemos, hábitos y costumbres. Continúa con el de habilidades y capacidades, esto es lo que podemos hacer con facilidad y maestría, nuestra reserva personal de herramientas personales. El cuarto es el de creencias y valores, lo que pensamos acerca del mundo y los demás, lo que es importante para nosotros y la razón por la que hacemos lo que hacemos. El otro nivel es el de identidad, lo que creemos y sentimos que somos, cómo nos vemos y nos vivenciamos a nosotros mismos.

Cuando nos diagnostican una enfermedad a través de síntomas, nos etiquetan en el nivel de identidad. Eres una "depresiva", "obesa", "obsesiva", "histérica", etc. Pero si consideramos a los síntomas como conductas, emociones y pensamientos indeseados o incómodos, los colocamos a nivel de conductas, por lo que podemos cambiarlos y modificarlos más fácilmente. En cambio, si el diagnóstico afecta nuestra identidad, entramos en conflicto porque cuestiona lo que somos y operar cambios en esa esfera con una etiqueta negativa es más complejo y la carga emocional negativa es mucho mayor, lo que no ocurre cuando lo hacemos en el nivel de conductas.

Espero que estas ideas te ayuden a que la próxima vez que pienses en algo que te hallan diagnosticado, lo asumas desde la forma de hábitos y no algo que eres. Siempre eres más grande que la "enfermedad" que te hallan dicho que tenías, los recursos que posees son siempre mucho mayores que ella. Un diagnóstico no definirá nunca lo que eres. Hasta la próxima.

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